domingo, julio 14, 2024
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¡Sin oportunidades! Mujeres migrantes y las barreras de encontrar empleo

La crisis migratoria por que la que el estado de Chiapas se ha enfrentado es un problema grave, esto de acuerdo a diversas organizaciones y asociaciones quienes mantienen un monitoreo en la Frontera Sur y municipios de Chiapas.

En Tuxtla Gutiérrez se llevó a cabo una mesa de diálogo, entre instituciones de gobierno con organizaciones de la sociedad civil, las cual se hacen cada dos años, de acuerdo a Diana Damián, Coordinadora general de Formación y Capacitación A.C (FOCA A.C), mencionó que lo que se puso en la mesa es la movilidad de mujeres migrantes y sus derechos laborales, así como el derecho a la Salud, asimismo mencionó que como tal no hay una cifra ya que como se encuentran en movilidad es un paso que dan en la ciudad.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), las solicitudes de refugio en México han experimentado cambios significativos en los últimos años. Si bien en el 2020 hubo un notable aumento con 110 mil 123 solicitudes, en los años 2021 y 2022, el número se mantuvo elevado con 36 mil 999 y 30 mil 044 solicitudes, respectivamente. Sin embargo, se observó una disminución en el 2023, con 16 mil 559 solicitudes.

Durante estos años, se concedieron reconocimientos de refugio a miles de personas. En 2020, fueron 4 mil 590 reconocimientos, mientras que en el 2021 aumentaron a 7 mil 650. En el 2022, la cifra descendió a 6 mil 484, y en el 2023, 2 mil 677 personas obtuvieron esta condición. Cabe destacar que esta estadística engloba tanto a mujeres como a niñas.

A cierre de junio de 2023, México contabilizó 74 mil 764 personas en condición de refugiados, abarcando tanto a hombres como a mujeres. De este grupo, 39 mil 252 personas pertenecían al municipio de Tapachula, y se destacó que el 41% de los refugiados eran menores de 24 años. Asimismo, se identificó que 5 de cada persona en grupos familiares eran menores de 12 años, mientras que la edad máxima registrada fue de 70 años.

En cuanto a las mujeres refugiadas, se evidenció que la mayoría llegó a México a través de los puntos de ingreso en Tecún Umán/Ciudad Hidalgo y Frontera Corozal. Se señaló que esta elección no fue voluntaria, sino impuesta por guías y acompañantes, considerando que estos puntos eran percibidos como los más «accesibles y seguros» para cruzar sin la ayuda de «guías» o «coyotes» en comparación con otros lugares.

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) identificó las principales barreras que enfrentan las mujeres migrantes para encontrar empleo. Entre ellas se encuentran la demora en la emisión de la documentación (TVRH/RP, CURP, NSS, RFC), la falta de conocimiento y sensibilización de las empresas sobre los derechos de las personas solicitantes de refugio o refugiadas, la apertura de cuentas bancarias para el pago de nómina y los niveles elevados de explotación laboral y xenofobia. También se resalta la falta de servicios de guardería como un obstáculo para la participación laboral.

A pesar de enfrentar un contexto adverso y condiciones de vulnerabilidad, las mujeres refugiadas han demostrado una inmensa capacidad de resiliencia. Además, se han convertido en fuentes de información y apoyo para otras mujeres en contexto de movilidad, utilizando las redes sociales y la comunicación entre pares como herramientas para compartir sus experiencias y conocimientos.

Aunque algunas mujeres expresaron dificultades con los programas de empleo ofrecidos por el Estado, se observa una fuerte disposición para trabajar, lo que indica que existe un área de oportunidad para mejorar los programas de medios de vida y fomentar la inclusión laboral.

Ante esta problemática, ACNUR propone una serie de medidas para abordar los desafíos que enfrentan las mujeres refugiadas en México. Entre ellas se incluyen programas de trabajo en los cuales puedan insertarse, la sensibilización de la comunidad de acogida y las empresas locales, la realización de más diagnósticos y encuentros para que puedan expresar sus dudas y obtener información confiable, la sensibilización de empleadores y empresas para facilitar la contratación de personas refugiadas, y la búsqueda de acuerdos con empresas para impulsar la inclusión laboral en el estado de Chiapas.

En medio de un panorama complejo, las mujeres migrantes y refugiadas continúan enfrentando desafíos, pero su resiliencia y disposición para superarlos abren puertas hacia un futuro más inclusivo y solidario en México.